Miel


Se trata de un alimento ancestral, cuya sola mención evoca un producto dulce, sano y natural


Pitagoras atribuía su edad avanzada (90 años) gracias al consumo de miel.


Aristóteles afirmaba: ”la miel esta dotada de propiedades que contribuyen al fortalecimiento de la salud y la prolongación de la vida”


Puede presentar diversos colores que van desde el blanco agua al color oscuro, dependiendo de las flores en las que las abejas libaron el néctar. Las mieles oscuras poseen 4 veces más minerales que las claras y mayor potencial antioxidante.


La miel dentro de la colmena se encuentra líquida, luego de ser cosechada y transcurrido un tiempo, cristaliza o se “azucara”.
Posee enzimas, minerales y oligoelementos tales como calcio, hierro, magnesio, potasio, cobre y zinc.
Contiene flavonoides, cuya capacidad antioxidante esta comprobada.


Energizante: la miel ocupa un lugar valioso en el desayuno por el aporte energético, su agradable sabor y el aporte de micro nutrientes.
Entre sus componentes se destacan la fructosa y sacarosa que -gracias a que la miel ya contiene las enzimas de digestión que le aportan las abejas- se absorbe directamente por el tubo digestivo y llega rápidamente a los músculos, acción que beneficia a los deportistas por su rápido aporte energético.
20 grs diarios ayudan a comenzar el día con mayor energía y lucidez.


A nivel digestivo posee la propiedad de ser aperitiva, contribuye a la digestión de proteínas y lípidos y regulariza el tránsito intestinal.


Es utilizada en repostería por su capacidad de conservar la humedad, mejorar la textura y acentuar el glaseado.